Cuando la industria de la moda empezó a incorporar la impresión 3D, el primer sitio donde vimos esas piezas fue las pasarelas, como objetos rígidos e inmóviles ubicados en las modelos. Con el avance y refinamiento de la tecnología, estas piezas esculpidas de ropa están empezando a compartir el escenario con ropa que podés usar en la calle.

También conocida como manufactura aditiva, la impresión 3D ha expandido sus capacidades en la última década. Más que una herramienta para el que se aburre en casa, continúa abriendo caminos innovadores en una variedad de campos. Más allá de su uso a la hora de manufacturar, la industria de la moda continuamente expande los límites de la impresión 3D con fines artísticos y de consumo sin quedarse en el prototipo. La tecnología está siendo utilizada para crear productos finales que el consumidor puede utilizar.

Existen varios procesos de manufactura aditiva, pero el concepto básico es la construcción de los materiales. En vez de empezar con un bloque de material e ir removiendo porciones hasta el producto final, la manufactura aditiva crea objetos una capa a la vez. De esta manera, la industria es capaz de ejecutar diseños intrincados, y enfrentarse a la personalización en masa.

La diseñadora Danit Peleg fue la primera en llevar la ropa impresa en 3D a las tiendas online. Peleg diseñó una serie de chaquetas que pueden personalizarse y comprar online: El exterior es impreso y el forro es de tela. En vez de imprimir un plástico duro típico para este tipo de impresoras, como el PLA, Peleg encontró el éxito con FilaFlex. Este material permite mayor flexibilidad y movimiento que el que ofrece PLA.

Estas chaquetas customizadas tienen un costo de US$ 1.500, y son una edición limitada de 100 chaquetas. Este precio cubre las horas de producción en diseño que se invierten en cada pieza, al igual que una sesión virtual de ajuste. A pesar de los avances de la industria, el tiempo y el costo de una mayor producción siguen siendo un reto.

Además Peleg fue la primera en crear una línea impresa para la pasarela con sus impresoras 3D caseras. La colección de 5 looks, llamada “La Libertad Guiando al Pueblo”, salió en 2015 y tomó 2.000 horas de impresión.

Peleg también creó un vestido impreso en 3D para Amy Purdy, la bailarina principal de la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos. Su otra colección se llama “El Nacimiento de Venus”, y está inspirada en esta pintura renacentista, continuando la línea que inició con el vestido para Purdy.
El objetivo de Peleg es hacer cada vez más común la impresión 3D, hasta el punto en que todos puedan descargar ropa de internet e imprimirla en casa. Actualmente está dictando un workshop en el que explica cómo empezó a producir ropa en 3D, los retos actuales, pone a prueba los patrones diseñados por participantes y los certifica en diseño 3D.

 

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