Si hay un lado oscuro en la innovación es que la nueva tecnología puede dejar a ciertas personas atrás. La realidad virtual, pantallas táctiles y televisores 3D suenan como experiencias promisorias para la mayoría de las personas, pero para personas con discapacidad pueden presentar mareos, dolor muscular, o peor. Esta brecha es especialmente notable en los videojuegos, y hay una compañía que está haciendo muy poco para equiparar el terreno de juego: Nintendo.

Mientras cosecha el éxito con la Nintendo Switch, las personas con discapacidad se quejan de problemas para desplazarse (o siquiera jugar) en éxitos como Super Mario Odyssey, porque están llenos de interacciones que requieren un movimiento de muñeca o sensibilidad a la vibración del control.

Y no es un problema nuevo: El lanzamiento del Wii en 2006 también dependía de controles de movimiento novedosos, ya que el inventor de Super Mario, Shigeru Miyamoto, deseaba construir un control libre de botones complicados, palancas y gatillos presentes en cualquier control típico. Mientras que el diseño simple del control del Wii se separaban mucho de cualquier control estándar de la industria, lo realmente importante es el sensor de movimiento que transforma los movimientos del mundo real en parte del juego. El control es intuitivo, y abrió los terrenos del gaming a una nueva audiencia, desde hogares de ancianos hasta el palacio de Buckingham o la Casa Blanca. El acceso estaba asegurado a todos, excepto a aquellos con discapacidades físicas.



En una entrevista de Medium, Riley Park (28 años) declaró que siempre ha amado los juegos de Nintendo y que la primera consola de su familia era un Nintendo 64. Cuando el Wii salió en 2006, Park fue diagnosticado con temblores esenciales, un desorden nervioso que causa que partes del cuerpo, por lo general las manos, tiemblen incontrolablemente. “Los movimientos pequeños hacen que mis manos tiemblen, al punto de que a veces necesito dos manos para usar una cucharilla”, explica Park. Y esto hizo que usar la última consola de Nintendo especialmente difícil. “Cuando un juego necesita que sostengas el control en determinada posición por un tiempo, como en Mario Party […] fracasaba. Prácticamente dejé de jugar esos juegos, especialmente con mis amigos.”
El éxito del Wii inspiró a otras compañías a probar controles que representaban problemas para las personas con discapacidades. En 2010, Microsoft lanzó el Kinect para Xbox, con juegos como Dance Central (enfocados en los movimientos de los jugadores), se hizo prácticamente imposible jugar para personas con discapacidad.
Años después, vimos la llegada de los headsets de realidad virtual, y las personas con condiciones en el oído interno se marean al intentar jugar. Y cuando los multiplayers online introdujeron el chat con voz, los jugadores sordos y/o mudos ya no pudieron comunicarse con sus equipos. Y aunque este tipo de novedades podría ignorarse, todas las últimas consolas de Nintendo hacen foto en funciones técnicas que excluyen a jugadores con discapacidad. Para disfrutar los juegos más populares de Switch, hay que lidiar con los controles de movimiento.
Hannah Wooffit, de 24 años, vive con síndrome de fatiga crónica, y considera que los controles de Nintendo son sus enemigos. “Mi novio ama los juegos de Nintendo, pero hay pocos juegos multijugador que yo de hecho puedo jugar […] Le emocionaba la idea del nuevo Mario Party en Switch porque esperaba que pudiéramos jugar juntos, pero cuando lo compró descubrimos que solo utiliza controles de movimiento”, explica.
Super Mario Odyssey, el último juego de la franquicia, tiene poderes similares, bloqueando muchos de sus movimientos especiales detrás de los controles de movimiento. Y no se puede cambiar la configuración del juego, que es algo que Nintendo podría implementar debido a las quejas en Reddit de jugadores con Parkinson: si los comandos básicos de los juegos pudieran ser botones y no movimientos, se haría mucho más sencillo para los jugadores con discapacidades.

Sin embargo, más allá de Nintendo, los juegos son más accesibles que nunca, porque los desarrolladores han encontrado formas de hacerlos jugables pese a las discapacidades.  Por ejemplo Hue añadió símbolos a sus puzzles de colores para hacerlos más accesibles a quienes no pueden distinguir colores. Fortnite ayuda a los jugadores con problemas auditivos con una opción que convierte los sonidos de disparos y pasos en indicadores visuales. En el Play Station 4 y el Xbox One, los principales rivales del Nintendo Switch, puedes escoger tu propia configuración de botones en toda la consola.
Uno de los mejores avances es el control adaptable de Microsoft para Xbox One y PC. Es un equipo personalizable que puede incluso instalar en la silla de ruedas y conectar una amplia gama de botones, pedales, joysticks de una sola mano, y switches fáciles de presionar.

Este control también funciona en consolas de PlayStation, e incluso en Macs (con los adaptadores correctos), pero no funciona con ninguna de las consolas de Nintendo.

Steven Spohn, director de operaciones de AbleGamers, una beneficencia dedicada a los jugadores con discapacidades, trabajó codo a codo con Microsoft para desarrollar el control  adaptable, pero Nintendo ha “declinado trabajar con nosotros repetidamente.”

“Mi corazón se rompe cada vez que una persona con discapacidad me escribe emocionada, diciendo que van a comprar un Nintendo Switch, y quieren saber cómo hacerlo más accesible, porque 9 de cada 10 veces, no podemos ayudarlos”, explica.
Queda por ver si Nintendo abrirá sus ojos o si seguirá enfocándose en el mercado de jugadores que ya domina.

 

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