Durante años, los CMO concentraron gran parte de su trabajo en lanzar campañas, medir resultados y optimizar acciones. Pero la llegada de la inteligencia artificial está cambiando el eje del rol.
Según el informe de Forrester “The AI CMO: Growth Accountability Gets Next-Level”, los directores de marketing están asumiendo cada vez más responsabilidades comerciales. Su función empieza a acercarse a la de un Chief Growth Officer.
Del marketing al crecimiento del negocio
En este nuevo escenario, el CMO ya no solo debe pensar en awareness, posicionamiento o performance. También debe demostrar impacto real en el crecimiento de la empresa.
Esto implica trabajar más cerca de ventas, datos, tecnología y experiencia de cliente. El objetivo es conectar mejor las decisiones de marketing con las cuentas de resultados.
La IA acelera este cambio porque permite automatizar tareas, analizar información a gran escala y detectar oportunidades con más precisión.
Los modelos de IA también son audiencia
Forrester plantea una idea clave: los modelos de lenguaje también se convierten en un nuevo “target” para las marcas.
Cada vez más personas descubren productos, comparan opciones o resuelven dudas a través de herramientas como ChatGPT. Por eso, el CMO no solo debe definir qué dice la marca. También debe cuidar cómo aparece, se interpreta y se recomienda dentro de los entornos de IA.
En otras palabras: la gobernanza de marca ya no termina en un anuncio, una web o una red social.
Más tecnología, menos estructura tradicional
La IA también está modificando la forma en que crecen los equipos de marketing. Según Forrester, en el segmento B2C el 39% de los responsables de marketing planea aumentar su inversión en tecnología un 5% o más. En cambio, solo el 28% prevé incrementar la contratación de personal.
En B2B, el 63% de los responsables de marketing afirma haber ralentizado el reclutamiento.
El dato marca una tendencia clara: los departamentos de marketing crecerán más por capacidad tecnológica que por tamaño de equipo.
El CMO debe aprender usando IA
Para liderar este cambio, los CMO necesitan conocer la IA desde la práctica. No alcanza con asistir a una capacitación aislada o delegar todo en perfiles técnicos.
La formación en IA aplicada al marketing debe ser continua. Y una buena forma de empezar es identificar qué tareas pueden automatizarse, qué decisiones pueden enriquecerse con datos y qué procesos necesitan una mirada más estratégica.
Un rol más relevante que nunca
La IA no reduce la importancia del CMO. La amplía. Su desafío será pasar de dirigir campañas a liderar crecimiento, tecnología, marca y experiencia en un mismo mapa.
El marketing deja de ser solo comunicación. Se convierte en una función clave para orientar el negocio.
¿Qué opinás sobre este nuevo rol del CMO en la era de la IA? Dejá tu comentario.
