Skip to main content

La inteligencia artificial ya forma parte de la forma en que las personas buscan información. Herramientas como ChatGPT, Gemini o Perplexity responden consultas y sugieren fuentes. Para marcas y medios, aparece una pregunta clave: ¿qué sucede con el tráfico web cuando una parte de la búsqueda ocurre dentro de una respuesta generada por IA?

Un estudio de Seokratie analizó datos de Google Analytics de 69 sitios web de habla alemana entre abril de 2024 y abril de 2026. La muestra no representa a todo el mercado global, pero permite observar una tendencia que cualquier estrategia digital debería seguir.

Google pierde peso como fuente de visitas

En los sitios analizados, el tráfico enviado por Google cayó un 28,4% entre 2024 y 2025 y otro 23,3% durante el año siguiente. Su participación en el tráfico total pasó del 40,8% al 21,9% en dos años.

El dato no significa que Google haya dejado de ser importante. Las búsquedas de productos, servicios o proveedores siguen teniendo valor comercial. Pero depender de una sola fuente de visitas es cada vez más riesgoso.

La IA crece, pero aún no reemplaza a Google

El tráfico procedente de herramientas de IA avanzó con fuerza. Las sesiones derivadas desde modelos de lenguaje pasaron de 858 en abril de 2024 a 26.169 en abril de 2026. Sin embargo, todavía representaron apenas el 0,4% del tráfico total.

Además, ese crecimiento compensó solo cerca del 2,5% del tráfico perdido desde Google entre 2025 y 2026. La IA puede aportar visibilidad y nuevas visitas, pero por ahora no sustituye al tráfico orgánico tradicional.

El tráfico web sigue vivo y se diversifica

El hallazgo más interesante es que el tráfico total de los sitios se mantuvo estable. Creció 1,3% entre 2024 y 2025 y 0,7% entre 2025 y 2026.

Esto sugiere que las personas siguen visitando páginas web, aunque llegan por caminos más diversos: redes sociales, tráfico directo, newsletters, referencias externas, campañas pagas y asistentes de IA.

La oportunidad no está en abandonar un canal para correr detrás de otro. Está en construir una presencia digital capaz de ser encontrada y elegida en distintos momentos del recorrido del usuario.

SEO y GEO deben funcionar en conjunto

El SEO sigue siendo esencial para captar búsquedas concretas y convertir interés en acción. El GEO, o Generative Engine Optimization, suma otro objetivo: crear contenidos que los sistemas de IA puedan comprender, citar y recomendar.

Esto exige información clara, datos verificables, autoridad temática y respuestas útiles. El futuro de la visibilidad online no será elegir entre SEO o GEO, sino trabajar ambos con una medición más amplia del comportamiento digital.

¿Tu marca ya está midiendo cuánto tráfico recibe desde herramientas de IA? Dejá tu comentario.

Leave a Reply