La pasión nos hace cambiar, nos hace reír, llorar, pensar, nos despierta y nos mantiene despiertos. En algunos casos nos hace disfrazarnos: no es raro ver en los shows en vivo de bandas y cantantes icónicos a varios fanáticos disfrazados de sus ídolos; en un show de Kiss habrá hombres con una estrella maquillada en la cara (por más raro que suene), en un show de rap se podrá encontrar con facilidad gente con pantalones que cuelgan de la rodilla o playeras que llegan hasta los talones y en uno de punk podremos ver más cabelleras moradas, verdes y rojas que negras, rubias o grises.
Este fenómeno fue bien aprovechado por el fotógrafo James Mollison, que tuvo la idea de viajar por Europa y Estados Unidos fotografiando a varios fanáticos imitando a sus ídolos afuera de los shows en vivo.
Acá las fotos:






