Skip to main content

La inteligencia artificial ya no es una promesa lejana. Para muchos consumidores se volvió parte del día a día, casi una extensión natural de sus hábitos digitales. Hoy, uno de cada tres usuarios utiliza plataformas de IA a diario, como ChatGPT, Gemini o Copilot. Entre la Generación Z y los millennials, ese uso crece todavía más: alcanza al 44% y 46%, respectivamente, según un estudio reciente de Tinuiti.

Sin embargo, esta adopción masiva no implica una confianza ciega. El vínculo entre consumidores e IA es intenso, pero también selectivo.

La precisión, el gran punto de fricción

Aunque la IA se usa cada vez más, la preocupación por la exactitud de sus respuestas sigue siendo alta. El 45% de los usuarios frecuentes declara estar muy o extremadamente preocupado por la precisión de los resultados que ofrece esta tecnología.

Este dato explica por qué, en ciertos ámbitos, los consumidores prefieren mantener el control humano. La IA acompaña, sugiere y orienta, pero no siempre decide.

Recomendaciones sí, compras no (todavía)

Donde la IA encuentra mayor aceptación es en el terreno de las recomendaciones de productos. El 48% de los consumidores confía en ella para descubrir opciones, comparar alternativas o evaluar beneficios.

El escenario cambia cuando se trata de delegar la compra. Solo el 20% permitiría que la IA ejecute una compra en su nombre. La diferencia es clara: una cosa es sugerir y otra muy distinta es decidir.

Esta resistencia no es rechazo, sino cautela. El consumidor quiere entender, validar y confirmar antes de avanzar.

Viajes, servicios e inversiones: misma lógica

El patrón se repite en otros sectores. En viajes, el 31% confía en la IA para planificar itinerarios, pero apenas el 18% le permitiría hacer reservas. En servicios para el hogar, el 28% acepta recomendaciones, mientras que solo el 15% autorizaría contrataciones automáticas.

En áreas más sensibles como inversiones y seguros, la brecha es aún mayor. El 27% escucha a la IA, pero apenas el 13% confía decisiones concretas vinculadas a su dinero.

El optimismo de los retailers frente al escepticismo del usuario

Mientras los consumidores avanzan con cuidado, los retailers miran más lejos. El 85% cree que las compras ejecutadas por IA serán algo habitual en el futuro. El llamado comercio agéntico aparece en el radar como un próximo estándar.

Por ahora, la realidad es clara: la IA convence como asistente, no como reemplazo. El desafío estará en cerrar esa brecha de confianza.

¿Vos qué opinás? ¿Confiarías en la IA para comprar o preferís seguir decidiendo vos? Te leo en los comentarios

Leave a Reply