En el mundo digital, crear una experiencia de usuario atractiva es la clave del éxito para los desarrolladores de aplicaciones. Pero el compromiso no proviene de una mezcla de características innovadoras o una colección aleatoria de ideas; proviene de la planificación y ejecución creativas y estratégicas.

Por ejemplo, el caso de la función Wrapped anual de Spotify. Al final de cada año, los usuarios pueden ver sus mejores canciones y artistas, listas de reproducción favoritas y la cantidad de minutos que escucharon música y podcasts en la aplicación. Es fácil para los usuarios entusiasmarse con sus propios datos de uso, y Spotify hace un gran trabajo al presentarlos en un formato intrigante y fácil de compartir. ¿El resultado? Una experiencia de usuario atractiva basada en la estrategia, el propósito y la dirección.

Al diseñar una aplicación móvil, el enfoque debe ser similar: centrarse en personalizar la experiencia para el usuario. Mantener la participación de los usuarios siempre debe ser un objetivo y existen algunos principios que ayudan a lograrlo.

Para empezar, la acción de convertir la aplicación en social. Permitir que los usuarios encuentren una comunidad, ya sea creando contenido para compartir o incorporando funciones de mensajería, les da una razón para mantenerse comprometidos y regresar una y otra vez. En ese sentido, también se debe intentar brindar un refuerzo positivo cuando los usuarios se involucren.

A todos les encanta el reconocimiento, así que es positivo considerar el uso de mensajes de bienvenida o desafíos diarios para crear aún más recompensas como parte de la experiencia del usuario. Si el contenido de la aplicación es estático, los usuarios tienen menos motivos para volver. Pero si el contenido en la aplicación se actualiza con frecuencia, es pequeño y dinámico, será más probable que interactúen de manera constante y durante mucho tiempo.

Crear una experiencia de usuario atractiva en una aplicación puede parecer un desafío, pero es una parte vital de cualquier producto exitoso. Mientras se trabaja para impulsar la participación de los usuarios y crear una plataforma que les encante, existen tres pasos claves:

  • Definir un alto compromiso para el producto. 

La interacción con la aplicación móvil ideal podría significar diferentes cosas para distintos productos. La cantidad de usuarios activos diarios es un punto de partida común, pero no es universalmente útil. Si existe una aplicación de compras de alimentos, por ejemplo, ni siquiera los mayores fanáticos la usarán todos los días. Es posible que se deba ajustar la medición de usuarios «activos» o «comprometidos» y, en su lugar, centrarse en los usuarios activos semanales o quincenales o en el tiempo dedicado a la aplicación para obtener una medición precisa del compromiso.

  • Realizar mapas de afinidad o pronósticos de tendencias. 

Los diagramas de afinidad resaltan las relaciones entre información, opiniones, problemas, y soluciones. El uso de estos diagramas para convertir la investigación y los datos en información procesable ayuda a pronosticar las tendencias económicas, demográficas y sociales relevantes para un producto. En la era de la pandemia, la investigación podría mostrar que las personas seguirán siendo cautelosas con las grandes multitudes durante varios años. Al usar diagramas de afinidad, es posible que se descubra que las funciones de chat en la aplicación son una mejor forma de fomentar la comunidad y el compromiso que patrocinar conciertos o eventos.

  • Conocer la audiencia y sus necesidades. 

El objetivo es diseñar para las audiencias principales mientras se adapta a las secundarias. Se debe conocer los datos demográficos, los objetivos, los puntos débiles, los comportamientos y las actitudes de la audiencia y utilizarlos para informar las decisiones sobre los métodos de participación más efectivos. Si a la audiencia le apasionan las causas sociales, asociarse con una organización sin fines de lucro podría generar un compromiso con la marca o aplicación. Independientemente de la oportunidad de participación que se busque, se debe asegurar de que sea relevante y valiosa.

Es fácil quedar atrapado en los números, pero no todas las aplicaciones deben tener como objetivo el mismo tipo de tasas de uso. Si la aplicación está diseñada para ayudar a los usuarios a romper los malos hábitos, por ejemplo, se debe esperar que el producto finalmente tenga tanto éxito que la gente ya no necesite usarlo. Independientemente de la solución que se cree, se deben implementar procesos para realizar un seguimiento preciso de la interacción con la aplicación móvil y ayudarlo a mejorar continuamente el producto y la experiencia de usuario.

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